Tras el fin de los fondos discrecionales para las Instituciones al Servicio de Minorías (MSI, por sus siglas en inglés), estudiantes de DePaul están preocupados por cómo esto afectará sus experiencias universitarias y programas.
El Departamento de Educación federal anunció la decisión el 10 de septiembre. Se esperaba que aproximadamente 350 millones de dólares fueran asignados para asistir a las MSI en el año fiscal 2025, según el comunicado.
Las MSI son instituciones que sirven a un mayor porcentaje de estudiantes minoritarios. Esto aplica al estatus de DePaul como Institución al Servicio de Asiático-Estadounidenses e Isleños del Pacífico Nativos Americanos.
Universidades en todo el país han utilizado fondos federales de MSI para reforzar apoyo académico y social a estudiantes de minorías en su camino hacia la educación superior, donde suelen estar subrepresentados.
La universidad obtuvo la designación de Institución al Servicio de Asiático-Estadounidenses e Isleños del Pacífico Nativos Americanos el año pasado, luego de que la matrícula de estos estudiantes subiera a 12%, superando el requisito mínimo de 10%.
DePaul ha visto un aumento en el número de estudiantes hispanos inscritos en programas subgraduados. En diciembre, la matrícula de estudiantes hispanos alcanzó 20%, apenas por debajo del 25% requerido para recibir la designación de Institución al Servicio de Hispanos.
Ahora los estudiantes no están seguros de cómo este cambio les impactará.
“Me pone bien triste y … un poco asustada”, dijo Miabella Ortíz, estudiante de último año en DePaul.
El Congreso comenzó los programas de subvenciones MSI en 2007. Ahora, 18 años después, funcionarios del Departamento de Educación dijeron que “cuotas raciales impuestas por el gobierno” ya no determinarán la asignación de fondos para estudiantes subrepresentados.
El razonamiento del Departamento de Educación apunta al componente de igual protección de la Quinta Enmienda, el cual, señalan, es violado por los programas MSI.
En el comunicado del 10 de septiembre, la secretaria de Educación de EE. UU., Linda McMahon, defendió la decisión.
“La discriminación basada en raza o etnia no tiene lugar en Estados Unidos”, dijo McMahon.
Dania Matos, vicepresidenta de diversidad, equidad y pertenencia en DePaul, quiere asegurar a los estudiantes que los esfuerzos por mantener la universidad inclusiva no se desvanecerán.
“No importa qué cambios ocurran a nivel nacional, estatal o local, nuestra misión católica vicenciana no cambia”, dijo Matos. “Nuestra meta es hacer de DePaul un lugar donde todos puedan prosperar y pertenecer, lo cual requiere un enfoque que considere muchas identidades y necesidades, y vaya más allá de una designación federal.”
En una entrevista reciente con La DePaulia, Matos detalló el proyecto de Thriving Framework de la universidad, que busca asegurar que todas las comunidades de DePaul se sientan vistas, valoradas y apoyadas al usar los recursos destinados a pertenencia y cuidado.
DePaul no recibe fondos federales de programas MSI y el anuncio de septiembre no causará problemas financieros, dijo el presidente de DePaul, Rob Manuel, en una entrevista con medios estudiantiles el mes pasado. También afirmó que el éxito estudiantil es una prioridad para todas las poblaciones en DePaul, y que los cambios en fondos federales no alterarán la firmeza de la misión universitaria.
Los fondos federales para programas MSI también se ofrecen para apoyar servicios estudiantiles como cursos culturales, tutoría práctica y mentoría.
Minseo Noh, estudiante de segundo año en DePaul, dijo que ha disfrutado clases de K-pop y dramas coreanos en DePaul, pero comentó que “el financiamiento MSI no tiene ningún impacto en (él)”. Añadió que, sin embargo, es muy lamentable para quienes sí dependen de ese financiamiento.
Los Centros Culturales y de Recursos de DePaul son una de las formas en que la universidad busca ayudar a los estudiantes a fomentar comunidad mediante programación fuera del salón de clases.
El tercer piso de O’Connell Hall en el campus de Lincoln Park alberga el Centro Cultural Asiático de Isleños del Pacífico y Desis Americanos, el Centro Cultural Negro, el Centro Cultural Latinx y el Centro de Recursos LGBTQIA+.
Ortíz reconoció que todavía se realizan eventos de participación para estudiantes de minorías en el campus. Ella visita frecuentemente el Centro Cultural Latinx y recientemente se unió al club de lectura que está asociado con el Centro de Investigación Latino.
Sin embargo, con la pérdida de fondos, le preocupa el futuro de estos espacios culturales.
“Yo valoro mucho los espacios que tenemos, por los que luchamos”, dijo Ortíz.
