Las llamas de fuego envolvieron las calles, llenando el aire de humo oscuro y denso mientras gasolineras, comercios, autobuses y automóviles ardían en distintas partes de México tras la muerte de un notorio líder del narcotráfico.
El 22 de febrero de 2026, el Ejército mexicano mató al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”. Era señalado por traficar fentanilo, metanfetamina y cocaína hacia Estados Unidos y por lanzar ataques contra funcionarios del gobierno mexicano.
El CJNG respondió violentamente a su muerte, incendiando vehículos y bloqueando carreteras en al menos 20 estados. Las personas se encerraron en sus hogares y las escuelas suspendieron clases por un día.
Tim Cole, profesor de comunicaciones en DePaul University, fue uno de los muchos turistas atrapados en medio de la violencia y quedó varado en Puerto Vallarta junto con su grupo.
“Los incendios y las explosiones no se detenían y estaban muy cerca, venían de todas direcciones”, dijo Cole. “Fue muy dramático y no teníamos idea de qué iba a pasar”.
Cole, quien pasa un fin de semana cada año en el destino turístico de Puerto Vallarta con familiares y amistades, experimentó comunicación limitada y falta de acceso a información confiable durante los disturbios. Una mesera local le advirtió a él y a otros turistas sobre la gravedad de la situación y les aconsejó permanecer en el interior.
“No había presencia policial ni servicios de emergencia en la zona. Las cosas simplemente se estaban quemando hasta que se quemaron por completo”, dijo.
El Departamento de Estado de Estados Unidos urgió a los turistas estadounidenses a “refugiarse en el lugar” debido a “operaciones de seguridad en curso y bloqueos carreteros relacionados con actividad delictiva” en Tamaulipas, Michoacán, Guerrero, Nuevo León y Jalisco, incluyendo específicamente Puerto Vallarta.
Cole dijo que, aunque logró resguardarse bajo techo, permaneció alerto.
“Habían rumores de que iban a atacar a turistas estadounidenses. No me sentía seguro. Estábamos seguros, pero no se sentía así”, dijo. “Se escuchaban personas gritando en edificios cercanos y no sabíamos cuál era su situación”.
Mientras se desarrollaba el caos, el personal del alojamiento donde se hospedaba mantuvo la calma y transmitió tranquilidad, aunque Cole notó la tensión detrás de esa compostura.
“Me sentí muy mal por ellos, al ver las lágrimas rodar por sus rostros porque estaban preocupados por sus familias y no podían regresar a casa”, dijo Cole. “Las carreteras estaban todas cerradas y, al menos en nuestra zona, el cartel tuvo el control total durante todo el día”.
Más de 70 personas, incluidos 25 miembros de la Guardia Nacional mexicana y presuntos sicarios del cartel, murieron durante el operativo y en los disturbios posteriores, según funcionarios de seguridad.
El Mencho tenía una recompensa de 15 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos, y la administración del presidente Donald Trump designó al CJNG como organización terrorista extranjera en febrero de 2025. Trump ha ofrecido en múltiples ocasiones enviar tropas a México para combatir el narcotráfico.
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó esas propuestas, ella confirmó que los Estados Unidos proporcionó inteligencia al gobierno mexicano para apoyar el operativo y afirmó que “la coordinación iba muy bien”.
Yoalli Rodríguez, profesora de Estudios Latinoamericanos y Latinos en DePaul, señaló que Sheinbaum ya había intensificado acciones contra el narcotráfico incluso antes de la presión de Trump, lo que refleja un cambio de política respecto al expresidente Andrés Manuel López Obrador.
“Fue una sorpresa para muchas personas porque pensaban que ella continuaría esa línea”, dijo Rodríguez. “Especialmente porque sabemos que en el pasado, cada vez que matan o capturan a un narcotraficante, la violencia suele aumentar”.
La violencia tras la muerte de El Mencho está lejos de ser algo sin precedentes. En 2019, un operativo para capturar a Ovidio Guzmán López, hijo del notorio Joaquín “El Chapo” Guzmán, fracasó. Aunque inicialmente fue detenido, los disturbios posteriores llevaron a López Obrador a ordenar su liberación.
En 2023, Guzmán López fue arrestado nuevamente en México y extraditado a Chicago, donde posteriormente se declaró culpable de cargos relacionados con narcotráfico, lavado de dinero y armas vinculados a su papel en el Cártel de Sinaloa, y enfrenta una posible cadena perpetua.
Según reportó NBC5, el Cártel de Sinaloa llegó a tener vínculos con hasta el 80% de los narcóticos en Chicago bajo el liderazgo de la familia. Tras el debilitamiento de esa organización, El Mencho asumió el control del tráfico ilegal de drogas en Chicago.
Rodríguez dijo que, aunque es común que líderes del narcotráfico sean abatidos o capturados, la situación refleja el poder que los carteles mantienen en el país. También notó que la muerte de El Mencho es significativa porque el CJNG es un cartel activo, a diferencia del Cártel de Sinaloa, que “ya se encontraba en declinación.”
“No es que, porque lo mataron, el cartel vaya a desaparecer. Más bien es: ‘¿Qué va a pasar ahora?’”, dijo Rodríguez. “Pero lo que demostraron los narcobloqueos y todo lo que ocurrió es que este cartel es realmente poderoso”.
Cole dijo que no tenía idea de “que amplia” era la presencia del CJNG ni cuándo la vida en Puerto Vallarta recuperaría cierta normalidad.
En medio de la incertidumbre, afirmó que el apoyo de sus colegas en DePaul superó sus expectativas, ya que trabajaron para encontrar soluciones creativas que lo ayudaran.
Alexandra Murphy, decana de la Facultad de Comunicaciones, dijo que utilizó la red de recursos de DePaul tan pronto como supo que Cole tendría que permanecer en Puerto Vallarta durante el confinamiento.
“Cuando alguien forma parte de tu comunidad, haces todo lo posible por ayudar”, dijo Murphy. “Fue más bien un impulso natural, ver si a través de nuestra red podíamos coordinar algo para ayudar.”
Murphy explicó que contactó de inmediato a la administración, profesorado, alumnos y otros contactos para coordinar posibles maneras de traer a Cole de regreso o encontrarle un lugar seguro donde quedarse hasta que se levantara la recomendación de permanecer en resguardo. También se aseguró de que sus clases fueran cubiertas.
Otros profesores ofrecieron apoyo desde Chicago, incluso cuidando a su mascota y llevándola a una cita veterinaria previamente programada.
“Nunca me he sentido más orgulloso de ser parte de la comunidad de DePaul. Nunca me he sentido más orgulloso del nivel de apoyo que recibí de mis colegas”, dijo Cole.
Cole ha estado enseñando sus clases de manera remota y él y su grupo han hecho arreglos para regresar a Chicago este fin de semana, ya que las aerolíneas han reanudado vuelos desde Puerto Vallarta.
Aunque describió la situación como aterradora, Cole planea continuar visitando la ciudad costera y anima a otras personas a hacer lo mismo.
“Es un lugar absolutamente hermoso y la gente, que depende del turismo para su sustento, son increíbles”, dijo Cole. “Todos son sumamente amables y es una comunidad muy linda que quiero seguir apoyando y a la que quiero retribuir”.
