RESEÑA: El nuevo programa culinario ‘Academia del chocolate’ satisfizo mi dulce antojo

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Aumary Guichon, chocolatero francés de fama mundial, es el instructor de Academia del chocolate.

La mayoría de los programas de cocina siguen el mismo formato y el público ha estado deseando algo nuevo. ‘Academia del chocolate’ en Netflix crea un formato completamente nuevo para programas de competencia culinaria, tiene desafíos increíbles para sus concursantes y centra el ingrediente favorito de todos: el chocolate.

Hay 8 pasteleros de diferentes partes del país que compiten. El ganador del concurso gana 100,000 dólares y la oportunidad de impartir una clase magistral sobre chocolate.

Cuando apareció por primera vez el conductor del programa, estaba nervioso de que fuera agresivo y estricto como otros conductores de programas culinarios. En cambio, Aumary Guichon, chocolatero francés de fama mundial, adopta un enfoque enriquecedor e instructivo. Todavía exige mucho a los concursantes, pero nunca les pediría que hicieran algo que él mismo no pudiera hacer.

Guichon realmente solidificó el programa para mí porque me estaba aburriendo el tropo del presentador estricto con desafíos innecesarios. Cada capítulo, los concursantes tienen dos rondas: una ronda de pastelería y una ronda de obra maestra. La ronda de pastelería es una oportunidad para que los concursantes no solo demuestren su habilidad artística sino también su experiencia en el sabor. La ronda de la obra maestra vale más que la ronda de pastelería donde los concursantes deben crear una obra maestra enorme con detalles intrincados.

Al comienzo de cada ronda, Guichon les enseña a los concursantes una de sus técnicas que deben usar en los desafíos y al final de cada ronda los concursantes reciben comentarios constructivos.

Mi parte favorita del programa es que los concursantes que tienen las puntuaciones más bajas no son eliminados de la competencia. Las dos personas con los puntajes más bajos en la ronda de pastelería no pueden participar en el desafío de la obra maestra, sino que reciben una lección privada del maestro Guichon.

Los concursantes toman apuntes cuando Guichon está hablando o demostrando una nueva técnica y al final de cada desafío, los concursantes reciben calificaciones con letras como si estuvieran en la escuela.

Me gusta que los concursantes no fueron eliminados después de cada capítulo porque sentí que realmente aprendieron algo y el conductor del programa realmente quería que sus estudiantes aprendieran algo. Como espectador, también pude conectarme con algunos de los concursantes.

El chef con el que más me conecté fue el colombiano de Chicago, Juan Gutiérrez. Quería ser pastelero cuando su familia quería que fuera médico y estudiara medicina. Desde el primer capítulo, Gutiérrez se destacó de los demás. Tenía mucha ambición, creatividad e imaginación lo que finalmente lo llevó a ganar la competencia. Algunos podrían considerarlo el consentido o el preferido del profesor, pero Gutiérrez merecía ganar el programa totalmente.

El programa enfatiza la conexión que los concursantes hacen entre sí y todos se apoyan entre sí. Algunas personas podrían haber preferido que hubiera más drama, pero me gustó que no hubiera mucho drama.

El enfoque principal del programa fue aprender que el chocolate se puede moldear y manipular de formas que nadie pensó que fuera posible. El presentador del programa, Aumary Guichon, es un maestro de la ilusión. Puede crear increíbles obras maestras que dejarían asombrado a cualquiera. Simplemente es el mejor en trabajar con chocolate.

Al final, ‘Academia del chocolate’ me hizo querer dejar todo y empezar una carrera profesional en la chocolatería. Este programa es una experiencia mágica y seguramente te dejará con antojo de más.