La presentación de medio tiempo de Bad Bunny en el Super Tazón superó las expectativas. Desde la exhibición de la bandera puertorriqueña hasta referencias visuales a la continua crisis eléctrica de la isla, el espectáculo estuvo cargado de imágenes que resonaron a través de generaciones y culturas. Aquí analizamos más de cerca los detalles que algunos espectadores podrían haber pasado por alto y lo que más destacó para estudiantes de DePaul.
Subtextos políticos en la escenografía
Al inicio de su interpretación de “El Apagón”, Bad Bunny emergió entre los arbustos sosteniendo una bandera de Puerto Rico.
Los colores de la bandera puertorriqueña tienen una historia de resistencia. De 1898 a 1957, fue ilegal exhibirla bajo la Ley de la Mordaza de Estados Unidos. El origen de la bandera se remonta a 1895, cuando fue diseñada por activistas independentistas puertorriqueños exiliados en Nueva York. Está inspirada en la bandera cubana, pero con los colores invertidos para simbolizar la solidaridad en los movimientos de liberación caribeños.
Originalmente, el triángulo era azul celeste claro, reflejando el tono utilizado por los primeros revolucionarios en la bandera del Grito de Lares de 1868. Con el tiempo — especialmente después de su adopción oficial en 1952 — el azul cambió comúnmente a un tono azul marino más oscuro, alineándose más con la estética de la bandera estadounidense durante la era del Estado Libre Asociado.
Durante la canción, Bad Bunny y varios bailarines subieron sobre postes eléctricos utilitarios como escenografía, representando la crisis energética que continúa desde el paso del huracán María en 2017.
El huracán María destruyó entre el 80% y el 90% de las líneas de transmisión y dejó a toda la isla sin electricidad. Fue uno de los apagones más prolongados en la historia estadounidense, dejando a algunos residentes sin luz durante meses. Debido a la escasez de personal capacitado y equipo, FEMA estableció acuerdos con compañías privadas para enviar miles de trabajadores eléctricos a Puerto Rico.
El presidente Donald Trump, en su primer mandato, generó indignación durante su visita a la isla tras el huracán al lanzar rollos de papel toalla a los sobrevivientes. También hizo afirmaciones falsas sobre el número de víctimas y enfrentó críticas por la falta de respuesta y ayuda básica de Estados Unidos tras María. Ocho años después, el sistema sigue siendo frágil y los apagones continúan siendo comunes en la isla.
Figuras comunitarias y representación latina
Bad Bunny invitó al escenario a figuras reales de la comunidad puertorriqueña.
Una de ellas fue Toñita, dueña de Toñita’s Caribbean Social Club en Nueva York, un centro cultural para la diáspora fundado por la líder comunitaria María Antonia Cay en la década de 1970, durante oleadas de migración puertorriqueña a la ciudad. A medida que la gentrificación transformó el vecindario de Williamsburg, la resiliencia de Toñita convirtió el espacio en un archivo viviente de la historia nuyorriqueña, conectando generaciones y preservando la identidad comunitaria. Durante el espectáculo, una recreación del interior del club sirvió de fondo para un momento significativo entre ella y Bad Bunny, quien también la menciona en su canción “NUEVAYoL.”
La estrella del boxeo Xander Zayas también apareció representando a la generación más joven de la isla. Nacido en San Juan y criado en Florida, se convirtió en profesional a los 17 años. El 31 de enero, derrotó a Abass Baraou por decisión dividida en Puerto Rico para unificar los títulos mundiales superwelter de la OMB y la AMB, manteniendo su récord invicto.
Además de estas figuras, actores representaron escenas cotidianas, como vecinos jugando dominó o personas en el salón de uñas. Muchos espectadores dijeron sentirse representados, incluso quienes no se identifican como latinos.
“Fue algo que reconocí como persona de color; realmente me hizo sentir en casa y me recordó a los vecindarios donde crecí”, dijo Lauren Williams, estudiante de tercer año en DePaul. “También me encantó, especialmente en el contexto del Mes de la Historia Negra, cuánta melanina había en el espectáculo y cómo Bad Bunny no quiso alejarse de las distintas culturas que conforman la diáspora latina.”
Ilderina Astafa, también estudiante de tercer año, describió el espectáculo como una celebración hermosa y colorida de la cultura. Se identificó con la escena de un niño juntando sillas para improvisar una cama para que pueda dormir durante una fiesta y dijo que a un punto de su vida fue ese niño.
“Me gustó cómo fue algo con lo que muchos inmigrantes e hijos de inmigrantes pueden identificarse”, dijo Astafa.
Bad Bunny también incluyó a un niño actor que interpretó una versión más joven de él mismo y le entregó uno de sus premios Grammy, gesto que conmovió a Emanuel López, otro estudiante de tercer año.
“Tuvo mucho significado para mí porque ese niño sigue dentro de todos nosotros, y demuestra que Bad Bunny logró todo esto gracias a sí mismo”, dijo López.
Invitados especiales
La cantante pop Lady Gaga fue la primera artista invitada a unirse al escenario. Interpretó una versión salsa de “Die With a Smile”, canción que cuenta con la colaboración del cantante puertorriqueño Bruno Mars. Luego bailó junto a Bad Bunny “BAILE INoLVIDABLE”, tema de salsa de su álbum más reciente.
El vestido de Gaga incorporó la Flor de Maga — flor nacional de Puerto Rico — como símbolo de resiliencia y orgullo puertorriqueño. Diseñado por Raúl López, combinó volantes inspirados en el flamenco con el azul celeste característico de la bandera puertorriqueña.
Para sorpresa de algunos — y quizás alegría de muchas latinas que crecieron a finales de los noventa — Bad Bunny también invitó al artista puertorriqueño Ricky Martin para interpretar parte de “LO QUE LE PASÓ A HAWAii.” La canción aborda la gentrificación en Puerto Rico y critica las posibles consecuencias de la estadidad estadounidense comparándolas con la experiencia histórica de Hawái.
El tema utiliza instrumentación inspirada en la música jíbara e incluye el cuatro puertorriqueño, instrumento nacional de la isla. El músico puertorriqueño José Eduardo Santana lo presentó ante millones de espectadores en el escenario del Super Bowl.
Las Américas
Al fin de su presentación, Bad Bunny mencionó países de América del Norte, Centroamérica y Sudamérica, definiendo “América” como el continente entero. Detrás de él, una pantalla gigante mostraba el mensaje: “The only thing more powerful than hate is love” (Lo único más poderoso que el odio es el amor), mientras bailarines sostenían banderas de cada nación.
Astafa dijo que valoró el poderoso recordatorio y lo vio como un símbolo increíble de unidad.
“Fue bonito ver lo similares que son nuestras culturas y cómo, en lugar de enfocarnos en las diferencias, podemos celebrar nuestras similitudes”, dijo. “Eso es justo lo que necesitamos, especialmente en el clima político actual donde todos están siendo divididos.”
Sofia Joseph y Laura Vázquez David contribuyeron a este reportaje.
