La comunidad latinx se une para defender vidas afroamericanas ante protestas en Chicago

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Maria Guerrero| La DePaulia

Un hombre lleva una bandera mexicana en una motocicleta detrás de la caravana de La Villita. A man wears a Mexican flag on a motorcycle behind the Little Village caravan.

Cánticos de “tu lucha es mi lucha”, se escucharon de la comunidad latinx mientras se reunían en solidaridad por la muerte de George Floyd el sábado 30 de mayo. 

Ondeando sus banderas frente al centro comercial Discount Mall localizado en La Villita, los manifestantes dejaron claro que estaban allí para apoyar a sus compañeros de la comunidad afroamericana, ya que el silencio no podía proporcionar una solución a la injusticia que las personas de color han enfrentado durante años en los Estados Unidos.  

Paul Callejas, un residente de La Villita que forma parte de la junta de Enlace Chicago, dijo que se solidariza con la comunidad afroamericana ya que el abuso policial también es un problema dentro de su comunidad. 

“Es muy importante solidarizarse, porque muchas de las mismas injusticias que se ven sucediendo con afroamericanos [también] están sucediendo en la comunidad latinx”, dijo Callejas. “La injusticia para alguien es injusticia para todos, por lo que es realmente importante seguir luchando por un espacio más seguro”.

Mientras se dirigían en caravana para unirse a otros en la Plaza Federal a las 2 p.m., se expresó un objetivo: dar a conocer las vidas afroamericanas que han fallecido a manos de la brutalidad policial, sin importar tu origen.

“Necesitamos unirnos porque tenemos que dejar de separarnos”, dijo Camila Ruiz, una estudiante de tercer año en Little Village Lawndale High School. “El sistema está hecho para que nos separemos, pero cuando nos unimos, pueden suceder cosas grandes. Tenemos que darnos cuenta de que necesitamos ayudarnos unos a otros, con el apoyo de los demás, nuestras voces se pueden escuchar mucho más fuerte”. 

Ruiz dijo que quiere que la comunidad latinx sea más comprensiva y se apoye mutuamente.

“Siento que la gente quiere relacionar los problemas afroamericanos con la comunidad afroamericana, pero nunca puede haber paz por completo”, dijo Ruiz. “Nunca puede haber libertad si un grupo está oprimido, lo que la gente no se da cuenta es que no todas las vidas importan hasta que las vidas de los afroamericanos importen. Tenemos que desenterrar la raíz del problema y ayudarnos como hermanos y hermanas para mejorar el sistema para todo el mundo”. 

Shakeba Reyez, de descendencia afroamericana y mexicana, está acostumbrada a presenciar la opresión y la ignorancia.

Reyez explicó que, aunque la mayoría de sus amigos latinx mostraron su apoyo hacia BLM y participaron en las protestas, “Algunos han estado haciendo comentarios ignorantes, haciendo puntos inválidos en las redes sociales, están excusando por qué el movimiento BLM es ‘tonto’ o hasta confundiendo los saqueos con la muerte de George Floyd”. 

Todavía hay padres mexicanos con una mentalidad antigua que no aceptan a nuestros afroamericanos”, agregó Reyez. “Es necesario mantener una mente abierta hoy en día para que puedan aprender sobre nuestro lado del espectro. La piel morena y oscura debe mantenerse unida porque somos los más vulnerables y abusados ​​”. 

Mirando a la multitud, miles de manifestantes de todos los colores y orígenes marcharon sosteniendo letreros que decían “El silencio es violencia” y cantando “No puedo respirar”, una frase que se ha convertido en un elemento central del movimiento Black Lives Matter como un recordatorio de las últimas palabras de George Floyd– al igual que las de Eric Garner en el 2014

Otros se arrodillaron frente a los policías, levantaron las manos e incluso guardaron un minuto de silencio por las vidas fallecidas, ya que las protestas en Chicago fueron sólo algunas de las muchas que se llevaron a cabo en ciudades por todo el país.

Pero a medida que aumentaba el número de manifestantes y policías, la ira y la tensión crecían, transformando la protesta pacífica en Chicago en lo que la alcaldesa Lori Lightfoot llamó una “conducta criminal“. 

Los saqueadores comenzaron a atacar tiendas como Macy’s en el edificio Marshall Field, Nike y un 7-Eleven cerca de las calles Lake y Dearborn. También forzaron la entrada en bancos como Fifth Third, mientras que otros restaurantes y negocios fueron vandalizados. 

Ventanas fueron destrozadas, se vandalizaron los autobuses de la CTA y se dañaron otros automóviles de la policía, incluyendo algunos que fueron incendiados. 

En la conferencia de prensa de Lightfoot el domingo, el superintendente del Departamento de la Policía de Chicago, David Brown, reportó que seis personas resultaron baleadas, había un fallecido, 240 fueron arrestadas y 20 policías resultaron heridos desde el día de la protesta el sábado. 

“Cuando usted o cualquier otra persona se comporta de esta manera, todos perdemos al luchar contra las mismas fuerzas de opresión que estamos proveyendo, contra la falsa validación que ellos anhelan”, dijo Lightfoot. 

Lightfoot implementó un toque de queda el sábado por la noche a partir de las 9 p.m. hasta las 6 a.m. el domingo, ya que los manifestantes continuaron dañando la propiedad y aumentó la cantidad de enfrentamientos entre la policía y los manifestantes. La Guardia Nacional también fue llamada, lo que se sumó a la presencia policial de la Policía Estatal de Illinois y la Policía de Chicago. 

Mientras algunos expresaron su desagrado por el daño a la propiedad, otros argumentaron que estas acciones estaban más que justificadas. 

Camila Barrientos, estudiante de segundo año de DePaul y presidenta de DALE, asistió a las protestas del sábado. 

“El grupo con el que estaba había recaudado dinero para comprar suministros para aquellos protestando y los necesitados … desde alimentos y agua hasta botiquines de primeros auxilios, solución de gas lacrimógeno, desinfectante para manos, guantes, máscaras, tarjetas para que conozcan sus derechos y más “, dijo Barrientos. “La policía estaba comenzando a bloquear las intersecciones desde el principio, y traía más autos, caballos y hombres a medida que pasaba el tiempo”. 

Ella mencionó que la pérdida de vidas valen más que los daños hechos a la propiedad. 

“Los afroamericanos tienen todo el derecho y ya han agotado todas las demás opciones”, dijo. “Los afroamericanos construyeron este país, de abajo hacia arriba, de forma gratuita y lo llevan sobre sus hombros siglos después. Los llamados saqueos y vandalismo no son violaciones de los derechos humanos. El asesinato sin sentido de las personas afroamericanas si lo es, una y otra vez”.